miércoles, 2 de junio de 2010

¿el ombligo del mundo?



APOD: 2010 January 20 - The Known Universe

http://antwrp.gsfc.nasa.gov/apod/ap100120.html

Un hermoso recordatorio de lo pequeños que somos y de la inmensidad a la que pertenecemos.

Dedicado a Carolina la persona que mas me ha enseñado a apreciar este tren llamado vida. Te amo.

lunes, 31 de mayo de 2010

El futuro se gesta hoy.


La Gran Depresión y la Revolución de 2017

Randall Wray; 30/05/10



WASHINGTON, 7 de noviembre de 2017*.- Ayer, el presidente del Congreso, Dennis Kucinich, prestó juramento como Presidente de la Unión, en sustitución del Presidente Jeb Bush, que había huido a Riad, Arabia Saudita, a bordo del avión presidencial, en busca de refugio en el archiprotegido complejo de su padre, situado en los terrenos del palacio de la familia Bin Laden. El Vicepresidente Dick Cheney, en coma desde el mes de agosto tras sufrir su decimoquinto ataque cardíaco, fue declarado incapaz. El Presidente Kucinich anunció inmediatamente un amplio paquete de medidas destinadas a poner fin a la Gran Depresión, que empezó con la crisis financiera mundial de 2007. Hizo un llamamiento a la calma y rogó a los dirigentes del Ejército Revolucionario del Tea Party (Partido del Té), que tiene asediada la capital, Washington, que cancelaran el ataque previsto para hoy, 100º aniversario de la Revolución Bolchevique. El Comandante Dick Armey dijo estar dispuesto a reunirse para estudiar la posibilidad de un alto el fuego a condición de que sus milicianos pudieran llevarse sus armas a casa.



Al parecer, el Presidente Kucinich ordenó a la infantería de marina que asaltara la sede de Goldman Sachs en Manhattan a primeras horas de esta mañana. Aunque llegan noticias de disparos de armas cortas, se informa de que la mayoría de los 6.000 empleados de la empresa han sido desalojados sin lucha y van camino de diversas prisiones situadas en el área metropolitana de Nueva York. El director ejecutivo Timothy Geithner fue capturado en el aeropuerto La Guardia cuando trataba de subir a un reactor privado con destino, presuntamente, a Riad. Según una fuente anónima, Geithner se quejó de que el Presidente Bush lo hubiera dejado tirado pese a haberle prometido protección. El Presidente Kucinich anunció que Geithner se enfrentaba a los cargos de fraude, estafa y evasión de impuestos. El caso se remonta al año 2012, pero había quedado en suspenso cuando la ex-Presidenta Sarah Palin ordenó a la fiscalía que detuviera su investigación sobre el ministro de Hacienda. El Presidente Kucinich dijo que Goldman, el último banco que quedaba en los Estados Unidos, sería nacionalizado. Aseguró a los titulares de depósitos que el banco volvería a abrir el lunes bajo la administración de un grupo de gestores nombrados por el Presidente y dirigidos por William Black. Todos los depósitos asegurados quedarán garantizados, pero se cree que otro tipo de derechos no serán respetados. Se informa de que agentes del FBI han procedido a confiscar todos los activos de los empleados actuales y anteriores de Goldman. Se han dictado asimismo órdenes de detención contra los ex-ministros de Hacienda Paulson, Rubin, y Summers.



El paquete de medidas del Presidente Kucinich comprende una anulación universal y completa de las deudas. Con arreglo a dicho plan, todas las deudas de particulares se considerarán nulas. Las consecuencias de ello no están del todo claras, pues los índices de impago llegan ya al 95% en casi todas las modalidades de deuda. Diversos economistas han declarado que el nuevo Presidente no ha hecho sino reconocer la realidad existente, pero otros sostienen que ha dado protección legal a los okupas que se han negado a abandonar durante los diez últimos años sus viviendas, sobre las que pende una hipoteca impagada. El movimiento a escala mundial en favor del "Año Jubilar" ha venido presionando a favor de esta redención de la deuda desde que estalló la crisis.



Las medidas propuestas, a las que se ha bautizado como "New Deal 2.0", comprenden también una garantía universal de empleo que proporcionaría trabajo y salario a una población sin empleo estimada en 75 millones para el conjunto del país. El plan parece hacerse eco de una propuesta que el entonces congresista Kucinich presentó a la Cámara en 2011. Los fondos para dicho programa los proporcionaría Washington, pero los proyectos se formularían y gestionarían a escala local. En su momento, Kucinich había sostenido que el programa "se haría cargo de los trabajadores tal como son y en el sitio donde están", proporcionando un salario vital a los participantes y servicios e infraestructuras útiles a sus municipios. A la pregunta de cómo el Estado pagaría el programa, el congresista Kucinich respondió en su momento: "mediante créditos bancarios, por supuesto, que es la única manera de gastar que tiene un Estado soberano". Sin embargo, su proyecto de ley no superó el trámite en comisión; se descubrió que el operador de fondos de alto riesgo Pete Peterson había llevado a cabo una amplia campaña de contribuciones a favor de todos los miembros de la comisión que se habían opuesto a la legislación (y aunque nunca fue acusado de delito, siempre se sospechó que podía haber existido una conexión).



El Presidente Kucinich anunció también un nuevo "Plan Marshall" para una Europa devastada por la guerra, que se había sumido prácticamente en la anarquía cuando la Unión Europea se derrumbó a finales de 2010. Hizo un llamamiento al ejército de las Brigadas Rojas italianas para que pusieran fin a su asedio de Berlín. Prometió poner en marcha un puente aéreo de alimentos para millones de europeos hambrientos, a los que seguirían productos industriales, a fin de ayudar a las naciones europeas a que empezaran a producir con vistas al consumo interior. Abogó por poner fin a la austeridad fiscal y sostuvo que, puesto que cada nación había adoptado su propia moneda al hundirse el euro, todas estaban en condiciones de "gastar con cargo a créditos bancarios". Por consiguiente, "todo lo que es tecnológicamente factible es financieramente factible".



Wall Street se recuperó inmediatamente de conocerse estas noticias, alcanzando el Nasdaq un nuevo máximo cercano a los 250, mientras el Dow marcaba 1.150 (los niveles más altos desde el Gran Crac de octubre de 2011). El dólar subió también con las noticias hasta el nivel de 52 $ por cada RMB de China. El optimismo se contagió a los mercados japoneses, manteniéndose el yen cerca de los 132 por dólar.



En su declaración, el Presidente Kucinich dijo que la larga "pesadilla" estaba llegando a su fin. Empleó un tono conciliador cuando respondió a una pregunta sobre las actuaciones del gobierno del Presidente Obama en los primeros años de la Gran Depresión, que muchos creen que creó las condiciones para el Gran Crac. "Mire, el Presidente Obama, al igual que sus sucesores, siguieron los consejos de los economistas (que no paraban de predicar más y más austeridad fiscal), de manera muy semejante a como médicos poco atinados solían desangrar a sus pacientes hasta matarlos. Estaban, y todavía están, desorientados. Les prometo que excluiré a todos los economistas de mi gobierno. No pediré ni seguiré el consejo de los economistas”. Al cabo de diez años de sufrimientos en el curso de la segunda Gran Depresión, la nación entera daba un suspiro de alivio.



El Presidente mencionó las experiencias de China, la India y Botswana, las únicas naciones que lograron escapar a la Gran Depresión. Recordó que, exactamente diez años antes, el PIB de los Estados Unidos y el nivel de vida del norteamericano medio eran muchas veces superiores a los de cualquiera de esas naciones. De hecho, Botswana solía ser objeto de burla a causa de sus políticas, que habían provocado hiperinflación. Y, sin embargo, cada uno de aquellos países había establecido garantías de empleo y había desarrollado programas que lograron la plena ocupación con estabilidad de salarios y precios. Y mientras el desempleo aumentaba escandalosamente en todo el mundo, esas tres naciones disfrutaban de plena ocupación y de unos niveles de vida al alza. De hecho, los tres países habían superado la mediana estadounidense del nivel de ingresos reales de los hogares. El Presidente Kucinich dijo que Botswana había ofrecido enviar asesores para ayudar a encarrilar de nuevo la política fiscal y monetaria de los Estados Unidos. Proclamó que se habían acabado los días de desatinada austeridad fiscal y prometió "gastar lo que haga falta para que los trabajadores y las fábricas de nuestra nación trabajen a pleno rendimiento".



Según noticias relacionadas con éstas, un grupo de economistas ha declarado su apoyo a las medidas del Presidente Kucinich. Entre ellos figura el antiguo Presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, que al comienzo de la depresión se retractó de su creencia en la economía de libre mercado. Con el tiempo se ha ido desplazando más hacia la izquierda, haciendo suyas reformas que van desde la medicina socializada hasta la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. Mientras algunos economistas han rechazado las declaraciones públicas de Greenspan como salidas de tono de "un viejo senil", otros han señalado que sus declaraciones resultan notablemente convincentes en comparación con las que solía hacer cuando era Presidente. Antiguo discípulo de Ayn Rand, los recientes testimonios de Greenspan incluyen oscuras invocaciones a Marx, Lenin y Rosa Luxemburgo. Ha venido también abogando por la eliminación de la Reserva Federal, con el argumento de que la política monetaria y la política fiscal deben elaborarse conjuntamente en el Ministerio de Hacienda.

NOTAS: [*] Algunos de los sucesos aquí reseñados no han sido contrastados con los hechos.** [**] De hecho, ninguno de los sucesos aquí reseñados ha ocurrido todavía, aunque algunos de ellos son bastante probables.



L. Randall Wray es uno de los analistas económicos más respetados de Estados Unidos. Colabora con el proyecto newdeal 2.0 y escribe regularmente en New Economic Perspectives. Profesor de economía en la University of Missouri-Kansas City e investigador en el “Center for Full Employment and Price Stability”. Ha sido presidente de la Association for Institutionalist Thought (AFIT) y ha formado parte del comité de dirección de la Association for Evolutionary Economics (AFEE). Randall Wray ha trabajado durante mucho tiempo en el análisis de problemas de política monetaria, macroeconomía y políticas de pleno empleo. Es autor de Understanding Modern Money: The Key to Full Employment and Price Stability (Elgar, 1998) y Money and Credit in Capitalist Economies (Elgar 1990).

Traducción para www.sinpermiso.info: Miguel Candel

New Economic Perspectives, 24 mayo 2010

viernes, 28 de mayo de 2010


Saga Dawa Düchen significa literalmente “Festival de la luna llena de Shakyamuni” es uno de los cuatro grandes festivales (Düchen) dentro de la tradición budista tibetana, los cuales conmemoran eventos importantes de la vida de Buda Shakyamuni (Nacimiento, Iluminación y fallecimiento). Tradicionalmente se dice que en este día tan especial, las semillas kármicas acumuladas, tanto si son negativas como positivas, son multiplicadas por diez millones, de modo que es recomendable evitar todo acto negativo, como las diez acciones no virtuosas de cuerpo, palabra y mente (matar, robar, mantener una conducta sexual errónea, mentir, malgastar la palabra en conversaciones sin beneficio, decir palabras hirientes, generar división entre las personas a través de la critica, la codicia, la malicia y mantener visiones erróneas.), y acumular la mayor cantidad de acciones virtuosas que sea posible, como por ejemplo las diez acciones virtuosas de cuerpo, palabra y mente (las opuestas a las diez no virtuosas: salvar o proteger vidas, practicar la generosidad, mantener una conducta sexual correcta o, mejor aun, el celibato, hablar con la verdad, usar la palabra de forma benéfica pronunciando el Dharma, ya sea en la forma de recitaciones de Sutras y Mantras), y finalmente la virtud de practicar todo esto para el beneficio de todos los seres sintientes.


También se reflexiona en especial sobre la muerte, como un aspecto intrínseco de nuestra naturaleza humana. El parinirvana (iluminación total, muerte física) del Buda, nos recuerda que debemos renovar nuestra práctica de meditación por completo, reconociendo la realidad de la muerte como la impermanencia siempre presente.


“Una joven y afligida madre, lamentando la muerte de su bebé, busca consejo en Buda. La mujer explica su insoportable pesar y su incapacidad para reponerse a esa devastadora pérdida. Buda le pide que llame a todas las puertas del pueblo y pida una semilla de sésamo en cada casa en la que no se haya conocido la muerte. Después, deberá traérselas a él. Ella, obediente, va de puerta en puerta y, mientras sale con las manos vacías de cada una de las casas, comprende que no hay ningún hogar que no haya sido azotado por la muerte. La mujer regresa sin semilla alguna, y Buda le dice lo que ella ya ha comprendido: que no está sola. La muerte es algo que alcanza a todos, a cada familia. Es sólo una cuestión de tiempo. Lo que es inevitable y natural, le dice el Buda, no debe lamentarse en exceso.”


Mientras reflexionamos acerca de nuestra propia muerte, es importante aseguramos de que ese pensamiento no debe conducirnos a una actitud mental depresiva e insana. La mente debe estar tranquila. Es imprescindible tener valor, pero también es necesario sentir una paz interior. Contemplamos la precariedad de la vida y comprendemos que la muerte puede ocurrir en muy diversas circunstancias. Ni la salud ni la juventud son garantía de larga vida. No existe un patrón de condiciones específicas que nos mantengan a salvo.

Otra parábola budista nos enseña a afrontar la muerte con ecuanimidad:

“Un monje tenía siempre una taza de té al lado de su cama. Por la noche, antes de acostarse, la ponía boca abajo y, por la mañana, le daba la vuelta. Cuando un novicio le preguntó perplejo acerca de esa costumbre, el monje explicó que cada noche vaciaba simbólicamente la taza de la vida, como signo de aceptación de su propia mortalidad. El ritual le recordaba que aquel día había hecho cuanto debía y que, por tanto, estaba preparado en el caso de que le sorprendiera la muerte. Y cada mañana ponía la taza boca arriba para aceptar el obsequio de un nuevo día.”

El monje vivía la vida día a día, reconociendo cada amanecer que constituía un regalo maravilloso, pero también estaba preparado para abandonar esté mundo al final de cada jornada.

La muerte no se rige de acuerdo a ciertas condiciones. No hay una hora o temporada en la que podamos estar seguros del cómo y el cuando este evento acontezca.

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte." Leonardo da Vinci

Podemos tener la certeza de que no escaparemos de la muerte. Un día tendremos que devolver al universo los elementos materiales que con frecuencia pensamos que son nuestros y que por confusión e ignorancia nombramos “Yo”. Algún día todos tenemos que morir. Todos, sin importar cuán famosos, distinguidos, notables o sobresalientes podamos ser, todos moriremos. Los grandes personajes de la historia han muerto (incluso el Buda).


Con esto en mente, les comparto los últimos días de Siddharta Gautama, el Buda histórico:

“El Buda no era una persona ordinaria, de modo que su "muerte" no fue común y corriente. En ocasiones, sus discípulos más cercanos se quedaban perplejos al tratar de entender cuál era su naturaleza. Preguntaban: "¿Señor, después de la muerte, el Tathágata existe, no existe, ambos casos o ninguno?" y él siempre ofrecía la misma respuesta: "No resulta pertinente decir que un Buda existe después de la muerte. No es apropiado decir que un Buda no existe después de la muerte. Tampoco lo es decir que un Buda, tanto, existe (en un sentido) como no existe (en otro) después de la muerte. No es apropiado decir que un Buda ni existe ni no existe después de la muerte. Cualquier forma de explicar o describir la cuestión resulta inapropiada".

Unos días antes de morir, cuando el Buda se encontraba cerca de Vaishali, sintió los agudos dolores de su enfermedad. Sin embargo, gracias a su esfuerzo, se recuperó lo suficiente para emprender su "gira de despedida". En esa ocasión se dirigió a Ananda y le dijo: "Mi viaje está alcanzando su final. Del mismo modo que una carreta vieja sigue rodando al ser sostenida por unas correas, este cuerpo sólo puede continuar andando si es sujetado por unas correas. No obstante, mi vigor mental y espiritual no han disminuido".


Su cuerpo, como todas las cosas condicionadas, estaba sujeto a la decadencia, pero su mente había trascendido el nacimiento y la muerte. Tras dejar a sus discípulos en Vaishali se dedicó a visitar otros lugares para ofrecer unas últimas palabras de aliento. A pesar del dolor físico y de saber que su muerte estaba próxima continuaba ocupándose de los demás. Las escrituras resaltan que se mantenía consciente de lo que había alrededor. Pronunció algunos discursos y dio las instrucciones finales a la sangha.


Cuando llegó a una aldea llamada Pava recibió su última comida, preparada por Chunda, un herrero de la localidad. Este alimento le ocasionó una disentería severa. Sin embargo, con la poca fuerza física que le quedaba, continuó su viaje hacia Kushinagar. En el camino se detuvo a descansar junto a un río y le pidió a Ananda que confortara a Chunda, pues él no era responsable de los efectos que su comida le había causado. ¡Lejos de expresar reproche alguno quería agradecerle que le hubiera proporcionado su última comida antes del parinirvana, ya que su acción era altamente meritoria!


Bajo un árbol, como cuando nació y cuando logró la iluminación, el Buda alcanzó el parinirvana. En los sitios donde ocurrieron estos eventos se han colocado altares y son lugares de peregrinación. El altar del parinirvana se encuentra en Kushinagar. El Buda decidió morir en el que Ananda describió como un “triste pueblo de casuchas”, pero no fue una casualidad. Allí, entre árboles de sala, la gente de la localidad había construido un canapé de piedra para que los ancianos de la aldea se sentaran. Fue en éste donde el Buda se recostó y explicó qué arreglos quería para su funeral.





Mientras tanto, Ananda se sintió invadido por una gran tristeza y se alejó para llorar a solas. Sin embargo, el Buda lo llamó y le dijo: “Es suficiente, Ananda. No te pongas así. Tarde o temprano tenemos que desprendernos de todo lo que más queremos. Durante mucho tiempo y de manera desinteresada has mostrado un gran cariño por mí, a través de tus acciones, tus palabras y tus pensamientos. Mantén viva tu práctica y alcanzarás la liberación de todos los obstáculos”. Entonces, frente a todos los monjes, el Buda ensalzó las virtudes de Ananda.





Luego habló de la disciplina monástica. Sus últimas palabras invitaban a aquellos monjes que tuvieran dudas sobre sus enseñanzas a que las expresaran en ese momento, ya que estaba todavía allí para resolverlas. No hubo más preguntas. Tras un silencio absoluto el Buda exclamó: “La decadencia es inherente a todo lo condicionado. ¡Con atención consciente, mantengan el esfuerzo!” Acto seguido, entró en un estado meditativo y murió.





La escena final es de gran poder. Se le ilustra en un hermoso bosque, entre árboles de sal, altos y delgados, que sostienen, cada uno, una corona de hojas verdes y anchas, de entre las que sobresalen grandes flores blancas. Al Buda se le pinta recostado sobre su lado derecho, rodeado por sus discípulos. Sus seguidores más cercanos están sentados y llevan hábitos color azafrán. Cae una lluvia de flores. Asimismo, están presentes todo tipo de personas: brahmanes, príncipes, ministros, ascetas, adoradores del fuego, comerciantes, campesinos, mercaderes, además de muchas especies de animales: elefantes, cabras, venados, caballos, perros, ratones y pájaros, que se han reunido para despedirlo. En lo alto, dioses y diosas completan la escena. Las representaciones artísticas de este episodio dejan entrever un evento de significación universal, presenciado por todos los seres.





El estado de ánimo general es de tristeza. Hasta los animales están llorando. Los únicos que no lloran son algunos discípulos, sentados muy cerca del Buda y un gato. Los discípulos más próximos permanecen tranquilos. Son capaces de percibir más allá del cuerpo físico y saben que el cambio del nirvana al parinirvana no es una pérdida.”

Fuente: Sangharákshita, Quién es el Buda, extracto del capítulo 8, Fundación Tres Joyas.

Valdría la pena entonces, tener presentes estas extraordinarias reflexiones sobre la muerte durante este día y tratar de mantenerlas en los posteriores. En este contexto, éste puede ser un tema de reflexión bastante sobrio y que puede llevarte, sin duda alguna, a contemplar la vida como algo sagrado. Con esto en mente, pregúntate:

Ya que algún día debo morir, ¿qué es realmente prioritario en mi vida? ¿De qué acciones puedo estar orgulloso en mi vida? ¿De qué me arrepiento? ¿Qué es lo que quiero hacer y evitar mientras viva? ¿Cómo puedo prepararme para morir?

Piensa que mientras estés vivo, el tiempo libre para practicar el Dharma es extremadamente limitado. Si vives 70 años, la mitad de ese tiempo la gastas en dormir, el resto trabajando, comiendo, peleándote, yendo de compras, viajando, viendo televisión, etc. Muy poco tiempo utilizas para practicar el Dharma. Cuando somos jóvenes, posponemos nuestra práctica del Dharma para más tarde. Cuando somos de mediana edad, estamos muy distraídos con otras cosas. Cuando somos viejos, miramos el pasado con arrepentimiento, al ver que no practicamos.

Hoy festejamos el Saga Dawa Düchen, hoy cuentas con una preciada vida humana, hoy puede ser tu último día sobre la tierra, así que aprovéchalo.

jueves, 20 de mayo de 2010

El Cristal por Dentro

El Cristal por dentro, tiene la intención de presentar información de todo tipo, con la finalidad de dar una propuesta diferente a las situaciones diarias. Cualquiera interesado en particpar no dude en contactarnos. Feliz día.